Archivo de May de 2009

EDUCACIÓN

30 de May de 2009 a las 8:23 pm | Por | En Uncategorized | No hay comentarios

??Aprender para enseñar?, con esta frase se puede resumir la tarea del educador. Muy pocas disciplinas son tan importantes para el desarrollo social como la Educación. La noble tarea que supone la transferencia de conocimientos es fundamental para el cultivo de un mejor futuro. Es harto conocido: la inversión en salud y educación, a la larga, se convierte en progreso. Y sin duda es la mejor inversión.

Es bastante común escuchar a la gente decir que no se necesita especializarse en educación para enseñar. Que con cualquier título profesional uno puede pararse frente a decenas de alumnos ávidos de nuevos conocimientos. En parte, es cierto. Pero también es cierto que este tipo de profesores a la larga llevan cursos de pedagogía, puesto que se ven en la imperiosa necesidad de adquirir destrezas en cuando a metodología de enseñanza.

Y es que enseñar no es fácil. No se trata de hablar, hablar y hablar, con la esperanza de que algo quede en la cabeza de los alumnos. Tampoco se trata de hacer que los pupilos memoricen toneladas de datos que, de no interiorizarse adecuadamente, se olvidan al poco tiempo. Una de las tareas esenciales de un educador es hacer reflexionar. Lograr que los alumnos desarrollen un pensamiento crítico. Incentivar la creatividad. La solución de problemas. En fin, las tareas de un educador nunca se acaban.

A lo largo de la carrera, el estudiante de Educación lleva una gran cantidad de cursos relacionados con la metodología de la enseñanza. En muchos casos se recurre al apoyo de la psicología y de otras disciplinas. Asimismo, es posible especializarse en educación inicial, primario o secundaria. De igual manera, en historia, lenguaje, literatura, matemáticas, tutoría y una considerable cantidad de cursos que se imparten normalmente en las escuelas.

Optar por la carrera de Educación es, sin duda, una decisión muy importante. Se trata de una carrera que trae muchas satisfacciones personales. Muchos dicen que la remuneración no es muy buena, pero, como siempre, eso depende de la calidad del trabajador.

Es necesario tomar conciencia de que el optar por esta carrera conlleva una responsabilidad muy grande. Antes de optar por esta alternativa, pues lo mejor es reflexionar mucho para conocer el nivel de compromiso que se tiene y las probabilidades de que este se desarrolle a lo largo de la carrera.

Es un tema a tratar con pinzas. Pero si luego de una rigurosa autoevaluación uno opta por la carrera en cuestión, pues se estará haciendo un gran favor a la sociedad.

CIENCIAS PUBLICITARIAS

22 de May de 2009 a las 9:53 pm | Por | En Uncategorized | No hay comentarios

Ciencias publicitarias. El nombre, escrito así, con dos palabras y no con la clásica denominación de publicidad, a secas, puede resultar algo ostentoso. Pero no falta a la verdad.

La publicidad no es una ciencia en sentido estricto. O por lo menos no si se le mira con una óptica positivista, por decirlo de alguna forma. Sin embargo puede considerarse como tal ya que de trata de predecir la reacción de un segmento de población frente a un mensaje.

Pero esa no es la parte divertida de la publicidad. Aunque sí que es bastante interesante.

Muy pocos ámbitos laborales permiten desatar la creatividad tanto como la publicidad. El profesional de esta especialidad debe pensar cada momento en nuevas ideas para promover un producto o una idea. Y no es cosa fácil.

Dicen que si Shakespeare hubiese nacido en esta época, por el tipo y calidad de sus creaciones, sería publicista. Y es que el lenguaje de la publicidad tiene una característica muy especial: concentra en el menor espacio, un mensaje genial.

Los mensajes que confecciona un publicista deben ser contundentes. Creativos. Atractivos. El lenguaje de la publicidad tiene mucho de literatura. Se recurre continuamente a la metáfora, a la hipérbole, al símil. Por esa característica, gran parte de los mensajes publicitarios no solo son efectivos sino también hermosos. Basta con revisar algún reel de los Cannes Lions para comprobar la belleza, el arduo trabajo estético en muchos de los comerciales ganadores.

La carrera de ciencias publicitarias ofrece satisfacciones a todo nivel. Un buen profesional de la especialidad gana muy buen sueldo. De otro lado, se puede ayudar a mejorar la comunidad, sobre todo con las campañas de corte social, que abundan es estos tiempos de Responsabilidad Social Empresarial y concientización sobre la condición actual del mundo.

Sin lugar a dudas, la carrera de publicidad es una de las más versátiles que hay. Algunas personas la tachan de pro consumista. Un catalizador del proceso de producción, le dicen. Sin embargo, el otorgar una carga negativa a una profesión siempre es un error. Es una herramienta. La finalidad la da el operario.

Detrás de un mensaje publicitario se encuentra una gran, gran esfuerzo. Un impulso creativo. Si se trata de un comercial para la televisión, una producción ambiciosa y cara. Si se trata de un afiche, un sesudo diseño. En fin. Se trata de una carrera entretenida con la que es muy fácil apasionarse.

DIPLOMATURA

13 de May de 2009 a las 9:20 pm | Por | En Uncategorized | No hay comentarios

Aprender es una tarea de toda la vida. Nunca se deja de adquirir nuevos conocimientos. Día a día en el trabajo se aplica la creatividad para encontrar solución a nuevos problemas. Ese es un tipo de aprendizaje. Los medios de comunicación también educan. Por ese lado el aprendizaje nunca se detiene. Y también hay uno de otro tipo de que no debe parar: el de tipo académico.

El obtener un título profesional no debe significar el letargo académico. Cierto, muchas personas no cuentan con el tiempo suficiente para estudiar una segunda carrera o una maestría, principalmente por el horario de trabajo. Pero siempre se puede encontrar alguna salida. Los seminarios son una. Las diplomaturas, la mejor.

La característica más llamativa de las diplomaturas es su apertura al público casi general. Difícilmente se encontrará una diplomatura orientada a un solo tipo de profesionales. Por lo general estos cursos se dirigen a personas especializadas en determinada rama del conocimiento y afines a la misma.

Por ejemplo: cierta universidad ofrece una diplomatura sobre teoría jurídica de los derechos humanos. A primera vista, esta se dirige a aquellos abogados que desean especializarse en esta rama del Derecho. Eso es cierto. Sin embargo, la cátedra también está abierta a todos aquellos que cuyo título este ligado a las Ciencias Sociales.

Las diplomaturas son una forma asequible de actualizarse a nivel profesional. Son mucho más económicas que una maestría y requieren menos horas por semana. Son ideales para las personas extremadamente ocupadas pero que no desean estancarse en lo que aprendieron años antes en el instituto o la universidad.

Los estudios de posgrado son fundamentales para escalar en alguna empresa. Un curriculum vitae bien nutrido es la llave para un buen puesto de trabajo y, por extensión, de una buena remuneración.

Es muy recomendable tener en cuenta las diplomaturas que semestralmente ofrecen las universidades más importantes del país. Y es que esto es importante. Por tratarse de cursos breves, lo mejor es invertir buen dinero y escoger la mejor universidad en la que estos cursos se dicten.

De otro lado, los seminarios también son bastante útiles. Pero su naturaleza extremadamente breve los hace demasiado puntuales. Optar por una diplomatura siempre será lo mejor cuando se tiene muy poco tiempo, pero se desea incrementar los conocimientos a un nivel bastante aceptable. Es solo cuestión de informarse un poco.

¿ESTUDIAR POR DINERO O POR PLACER?

9 de May de 2009 a las 9:15 pm | Por | En Uncategorized | No hay comentarios

¿Estudiar por dinero o estudiar por placer? ¿Optar por la supervivencia inmediata o disfrutar de una vida llena de satisfacciones intelectuales y profesionales? ¿Qué alternativa es buena? ¿Cuál es la mala? ¿Es posible alcanzar ambas cosas?

Pero algo se escapa. Parte de las preguntas anteriores aparentan ser excluyentes. Pero no lo son. Es posible alcanzar ambas cosas. Eso no se discute. Todo depende de un factor que no se contempla en ese lugar común al que todos los jóvenes se enfrentan alguna vez: el hacer las cosas que a uno le gustan, bien.

Parece simple. Y lo es, pero la vida y las opiniones de los demás han hecho que se forme una densa bruma alrededor de una elección que debería ser simple. ??Si me gusta algo, pues me decido por eso y lo hago de la mejor forma?.

Pero hay que tener cuidado con algunos factores que parecen al momento de decidir.

Las autolimitaciones son más comunes de lo que se piensa. Están allí, aparentemente, para ayudar a reducir el universo del que se tiene que escoger. Sin embargo no son más que excusas para facilitar la toma de decisiones. A veces no es bueno simplificar disyuntivas. Pero el facilismo gana y entonces uno puede optar por el camino equivocado.

El común de las personas opta por una carrera que de mucho dinero. Y es algo bastante lógico ya que el mundo nos ha convencido que no hay tal cosa como suficiente dinero. Pero tomar una decisión así es peligroso. Cuando uno hace las cosas por dinero y no por satisfacción, pues llega un momento en que todo se hace pesado. Denso. Insoportable. El dinero es necesario, pero no debe definir la vida. Otro lugar común: uno debe trabajar para vivir, pero no vivir para trabajar. Lo último aparece, la mayoría de veces, cuando uno se convierte un adorador del metal.

Pero no hay que ser maniqueos. Trabajar por dinero no es una mala opción. Lo es si se toma más por obligación que por convicción.

De otro lado, el estudiar por placer trae muchas satisfacciones, sea cual sea la carrera por la que se opte. Es una gran falacia esa en la que se asevera que existen carreras rentables y carreras no rentables. Toda profesión que se lleve a cabo con pasión, gusto y esfuerzo termina por dar muy buena retribución. Y, como ya se dijo, no solo en lo monetario. También en lo personal.

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